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Lazos tempestuosos

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Lazos tempestuosos

Mensaje por Ceivel el Mar Nov 06 2018, 14:43

No hacía mucho que habia llegado al Este, el viaje habia sido largo y pesado, atravesar todo del oeste al este habia sido interesante, debía admitirlo pero no lo suficiente como para hacerme sentir seguro, incluso aunque me hubiese enlistado en la guardia para escapar de mi pasado, la ciudad era algo que me costaba asimilar, no habia podido dormir ni una sola noche allí, obligándome a alejarme un poco a un pueblo cercano junto a una arboleda, lo suficientemente lejos del bullicio constante que me aterraba.

Me tocaban las guardias diurnas por lo que regresaba casi de noche a la pequeña casa que habia podido comprar con lo que habia traído, en realidad el tesoro de mi padre bastaría para que comprara incluso un castillo pero me sería tan imposible dormir allí como en la ciudad, aun mi mente estaba acostumbrada a sentirse prisionera en lugares pequeños, oscuros, húmedos, lejos de la gente, como si las cadenas pudiese sentirlas aun corroer la piel en mis muñecas, a veces tenía el reflejo de querer quitármelas, era molesto.

- Llegamos… - acaricie el lomo del caballo que deje en el pequeño establo luego de quitarle la silla, la casa estaba incluso más apartada del pueblo, el bosque era el patio de juegos, ideal para que mi verdadera forma no gritara enojada por no dejarla salir de vez en cuando, de no hacerlo las escamas recubrirían todo mi cuerpo y no era que me molestara pero andar cubriéndolas de vendas era tedioso a veces.

Puse mi frente en la del caballo para despedirme por esa noche – fue un largo día, gracias por el esfuerzo – al salir del establo una brisa algo fuerte hizo que me extrañara, no habia visto el cielo como para una tormenta pero ahora en medio de la noche las estrellas ya no se veían, el caballo relincho, seguramente por el viento, que otra cosa podría molestarlo. Frote con insistencia mis brazos, la temperatura también habia bajado de un momento a otro, en el Oeste el clima era menos temperamental, quizás aquí se debía a la cercanía que tenía con el Norte, si, debía ser eso.

Lleve una mano a mi cuello rozando las escamas claras, apenas translucidas de mi raza, habia logrado mantener a raya la otra forma que mantenía oculta, esa que estaba manchada de odio hacia los humanos, esa a la que yo mismo le temía saliera alguna vez, porque mi deseo era proteger no dañar, mire en dirección al oeste, donde alguna vez fui encerrado y encadenado hasta encontrar la libertad a través del camino del sufrimiento, mi padre habia sido solo el puente para que lograra escapar, me mordí el labio apartando todo pensamiento oscuro, tome rápido un par de troncos ya cortados para encender el fuego en la casa, estaba seguro que iba a usar bastantes.

Al entrar olvide por completo trabar la puerta, incluso quedando esta levemente abierta, estaba más compenetrado en acomodar los leños en la chimenea, lo bueno de estar solo y alejado era que podía ser yo mismo sin miedo a que me juzgaran o lastimaran, o peor, que quisieran matarme, moví mis dedos creando una llama de color blanco, eran hermosas, una de las tantas cualidades que agradecía de mi padre. El fuego de un dragón nunca se extinguía a no ser que este se apiadara y le ordenara apagarse, sonreí satisfecho. Debía buscar la olla y dedicarme a preparar algo de comer, así que deje que el agua se calentara sobre el fuego mientras cortaba la verdura, el viento azoto con fuerza la puerta que habia olvidado abierta haciendo que diera un respingo y cortara mi mano – que torpe… como te olvide abierta… con este viento… - si vivía solo, hablaba solo.

CASA:






Última edición por Ceivel el Jue Nov 08 2018, 12:10, editado 1 vez






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Re: Lazos tempestuosos

Mensaje por Roel el Miér Nov 07 2018, 12:11

Ante ominoso presagio el curioso clima del Este se vio tan oscurecido como lo estaba el cielo gracias a la noche; era pues hora de los noctívagos, de aquellos cuya relación con el sol era de disgusto o llano desprecio, de los que renegaban de su luz… porque sí, aún dentro del reino de Atena existíamos tales casos. Acorde a ello el viento se arremolinó y callaron los diurnos, optando por protegerse de forma apenas efectiva tras trémulas antorchas y otros fuegos de naturaleza afín.

Fue durante aquella penumbra que una existencia irónicamente similar a la mía captó de forma peculiar mi tiempo, si bien ya tenía jurada mi atención.

Joven guardián, misterioso aprendiz que andaba por un camino que sugería no pocas coincidencias con mi caso; le había visto cuando me escondía entre febriles sombras, en los momentos previos a más de un atardecer, no obstante las diferencias en nuestros turnos de vigilar y entrenar habían relegado a pocas las oportunidades para dedicarle más que alguna mirada casual, ya no digamos hablar largo y tendido, pero un “día” libre cambió las cosas…

Todo comenzó cuando la puerta ajena azotó con fuerza, creando un ruido capaz de provocar sobresalto en quien le escuchara; oír enseguida la voz del amo que habitaba en el modesto hogar me hizo sonreír, mis ojos se encendieron en la penumbra como un par de fantasmales luciérnagas.

¿Disculpa, molesto? — pregunte obviando el hecho del claro allanamiento, pues aprovechando el descuido del contrario me había colado en su casa. Decían que los míos debían ser invitados antes de poder entrar a un lugar, pero por suerte tal no era una maldición para mí. La cantidad de sombras en los alrededores facilitó en gran medida mi sigilo.

¿Extremo? Quizás. Principalmente porque sin planearlo terminé viendo más de lo esperado al ser testigo de cómo nacía el sobrenatural fuego, o al poder admirar cómo el contrario era cubierto por una ligera capa escamosa…pero no podría juzgarle por tal situación, yo mismo era un monstruo también. De momento no preguntaría por esas cosas.

Lo que me llevó al atrevimiento de hablar, sin embargo, vino enteramente a causa del leve más presente dejo vengativo que percibí en el susodicho luego de alguno de los tantos entrenamientos donde lo noté, esencia misma que aumentó en agradable medida cuando sin querer el chico cortó su piel…

Afortunado él, pues de habernos encontrado en condiciones distintas quizás no hubiera recibido aviso alguno antes de que le saltara encima, sediento, no obstante por compañerismo quise darle el beneficio de mi contención.

Vi la puerta abierta y solo entré — me excusé, aunque sin tratar de sonar excesivamente amable, no era mi costumbre — ¿Necesitas ayuda con eso…? — señalé a su herida pero mis ojos estaban claramente fijos en el líquido cuyo color compartían, dilatándose mis pupilas al imaginar su sabor. Por conveniencia evité de momento que asomaran mis colmillos, no obstante me atrevo a apostar que ya suficientes cosas en qué pensar le había dado.

Cuando avancé mis pasos hicieron crujir al suelo de madera.
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Re: Lazos tempestuosos

Mensaje por Ceivel el Jue Nov 08 2018, 11:47

No pude evitar gritar, no era como que todo de repente se hubiese dado como en un cuento de esos que solían relatarme mi padre de pequeño para asustarme, solo que alguien que vive solo apartado de casi todo el mundo no espera visitas en un día como este, en mitad de la noche, el corazón me latía demasiado fuerte y habia llevado la mano sana al pecho, intentando en vano calmarlo. Ni siquiera me habia puesto a pensar en cómo habia entrado o cuando, se me habían pasado por alto muchas cosas con el susto.

Mi reacción habia echo enfadar al jefe de la guardia, incluso habría gritado mil insultos para decirme que no valia nada y que ni siquiera me esforzara por aspirar alguna armadura, porque en vez de estar preparado para pelear o defenderme como debería hacer cualquier “caballero” solo me asustaba y retrocedia con apenas alguna que otra lagrima en los ojos a punto de salir pero que no se atrevieron a hacerlo.

Al ver su rostro me calme suspirando mientras cerraba la puerta con seguro – por los ancestros – murmure para mi mismo, era uno de los guardias del otro turno, lo habia visto alguna que otra vez, no era que lo observara ni nada, solo que tenia buena memoria visual, también entrenaba, más bien aspiraba a convertirse en caballero y además lo solia cruzar en los cambios de turno, era ageno pero no desconocido – e-esta bien… la tormenta afuera lo ameritaba, deberías tener cuidado de todas formas, tocar nunca esta de mas… algun dia te dispararan... soy Ceivel,  e-eres guardia tambien cierto? – era sabido que por esta zona los cazadores abundaban, no es que anduvieran disparando por todos lados pero en un susto como el que me habia dado cada uno reaccionaba distinto.

Cuando pregunto si necesitaba ayuda fue entonces que recordé el corte, entre el repentino susto se me habia pasado la herida por alto, busque cubrirla con parte de la tela de mi propia ropa para dejar de manchar el piso – si… puedes en – me quede pensando, porque no era como si tuviese a mano bendas o algo asi, por lo general podía regenerar las heridas leves con facilidad pero ahora no estaba solo, por suerte no habia sacado de mi cabeza el pequeño “arco” echo de ramas que hacien a juego lo que parecia ser una bincha o adorno en mi cabeza pero que era solo para disimular los cuernos que nacian de mi cabeza.

- No recuerdo donde están las bendas… - dije al fin porque realmente no lo recordaba, un soplido fuerte hizo que una de las ventanas se abriera apagando cada vela en la casa, haciéndome dar un nuevo salgo, dejando solo encendido el fuego de la chimenea, aquel que no podía extinguirse sin mi permiso, aun asi la casa se ensombresio lo suficiente para delatar los brillantes ojos de ambos, ninguno lo suficientemente normal como para ser del todo humanos, mordí mi labio, por alguna razón me sentí paralizado sin poder avanzar por mi propia casa para cerrar la ventana que estaba al otro lado, justo detrás de él – tienes hambre? Si quieres… puedes quedarte a comer… justo estaba… preparando la cena… - suspire, necesitaba dejar de asustarme de cualquier cosa, sacudiendo un poco la cabeza, sin dejar de apretar la herida me dispuse a ir a cerrar la ventana.






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Re: Lazos tempestuosos

Mensaje por Roel el Jue Nov 08 2018, 20:47

Inexpresivo asentí a su pregunta al tiempo que le seguía con ojos fijos; siempre lo hacía — En efecto — agregué luego, cuando su breve silencio lo sugirió oportuno — Soy Roel, uno de los que toman los turnos de noche — y aunque no iba a revelarle el porqué de buenas a primeras, tampoco busqué ocultar excesivamente lo bien que me la pasaba envuelto por la danzante penumbra. Su comentario sobre los disparos, por otro lado, me arrancó una sonrisa, en tanto que su cándida bondad al no reclamarme por invadir su casa me hizo dudar de su honestidad…tal vez yo estaba siendo demasiado crédulo, o quizás de hecho había encontrado una personalidad interesante al tratar a mi compañero de ejército…

En fin… sumido en tales consideraciones tuve que hacer acopio de autocontrol para no ir directo al piso, humillándome cual bestia descerebrada por un poco de alimento, no obstante reclamaría esas gotas tarde o temprano…ni siquiera tendría que acercarme, solo debía asegurarme de que el otro no viese que el líquido carmesí se acercaba a mí.

Entonces la ventisca fría nos abrazó, trayendo consigo la noche al disipar mucha de la luz que siendo sincero me incomodaba. ¿El otro se preocupaba por vendas? ¡Yo cada vez sentía más curiosidad por probar su néctar de vida! La invitación extendida de su parte fue tentación casi capaz de derramar mis ansias, más naturalmente más seguro entre el ambiente recientemente oscurecido volví a lograr algo de ventaja moral, compostura, digamos…

Más que hambre tengo sed, la verdad…pero insisto en ayudarte con esa herida que sin querer provoqué que te hicieras… — la cercanía de aquel en su paso a cerrar la ventana me hizo reaccionar en consecuencia, ello al punto de estirar mi mano para marcarle un alto que de todas formas tendría la posibilidad de rechazar o no, pues no lo sujeté como bien podría haber intentado.

Si no tienes vendas… — sin dudarlo arranqué un pedazo de mi manga; mi camisa era oscura, no obstante se encontraba limpia, así que se la ofrecí como si intentara marcar un buen gesto…aunque mis motivaciones mucho diferían de tal cosa — es lo menos que puedo hacer — aseguré.

Para ese momento tanto mi lenguaje corporal como mi rostro habían asumido un aire amable, acomedido, no obstante debido a la cercanía el otro quizás podría apreciar mejor el fulgor carmín de mis ojos, la profundas pupilas que nada bueno reflejaban, así como el frio aliento que de mi boca surgía; huelga decir que al tiempo que exteriorizaba mi "preocupación" por él desplegaba ciertas tendencias de dominio...
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Re: Lazos tempestuosos

Mensaje por Ceivel el Vie Nov 09 2018, 16:42

Por un instante comenzó a sentir que la casa se volvia su peor pesadilla poniéndolo incomodo e intranquilo en el lugar donde debia sentir todo lo contrario, no creía que fuera la presencia del “invitado” repentino, en el cual sin preguntar, porque nunca solia hacerlo, confiaba tan solo por haberlo visto una o dos veces en el cambio de guardia, el que confirmara que estaba en lo cierto lo habia tranquilizado pero no por eso su calma volvió. Que todo se hubiese oscurecido, la cercanía no le molesto tanto esta vez como solia pasarle, se debia a que todo se habia dado para que recordara aquello que le causaba ese sentimiento de abandono y desesperación. Bajo la mirada hace la mano que lo detenia intentando sonreí, aunque algo nervioso a decir verdad.

- N-no fue tu culpa sino mia – sed claro, no le habia ofrecido nada, seguramente habia estado caminando cansado por su guardia y terminado por refugiarse aquí por la tormenta que amenazaba afuera, era razonable, al menos en mi mente era normal, sobre todo porque no era la primera vez que alguno viajero pasaba y pedia quedarse la noche – perdón! No te ofreci nada! – era completamente ingenuo contra todo mal pronostico, si hubiese entendido lo que sus ojos significaban, lo que realmente acarreaban sus intenciones tal vez estaríamos inmersos en una pequeña contienda de ver quien dominaba a quien, ambos monstruos a nuestras maneras, pero lo cierto es que ignoraba todo aquello, creía que era normal que en ninguna persona existía mal alguno, que solo eran consecuencias de algo más, pero que en el fondo todos eramos bueno, incluso luego de haber sido encadenado como sacrificio por mis propios padres, los habia perdonado, pensando que en ellos no habia mal solo una obligación que debían cumplir, su padre dragon intento hacer de mi alguien fuerte y desidido pero no lo habia logrado, no al menos de esa manera.

- Gracias… - murmure tomando el pedazo de tela que ofrecia, girándolo alrededor del corte, picaba y molestaba, si tan solo no tuviese ese pequeño bichito llamado miedo que no dejaba que mostrara lo que realmente era, ahora estaría cerrada aquella herida – ….. – abri la boca para decir algo pero estaba paralizado, mis ojos se habían cruzado con los suyos y sin saber porque sentí un escalofríos, tragando con algo de dificultad saliva.

- debo cerrar la ventana si quieres sentarte… - mire hacia la chimenea aun encendida, el unico fuego que no se habia extinto por el viento. Con cuidado puse mi mano sobre la que habia detinido mi avance y sonriendo simulando tranquilidad, la baje con cuidado llendo hasta la ventana, porque me sentía intranquilo con él? Debería estar tranquilo, no habia otra raza que pudiese hacere frente si me transforaba, aun asi le temia, su falta de expresión quizás?

Cerre con fuerza la ventana, mirando hacia afuera, todo estaba tan negro que a penas podia verse la entrada al bosque, las nubes seguramente habrían cubierto la poca luz que nacia de las estrellas en el cielo. La trabe para que no se volviera a abrir y regrese a donde estaba mi nuevo “invitado”. La misma oscuridad hacia que mi propio ser se quebrara, era algo que no podia evitar, estaba gravado en mi piel el temor a no poder ver nada frente a mi – esta bien si te ofrezco solo agua? No bebo alcohol – caminaba algo distante de él, mirándolo de reojos de vez en cuando como si ahora algo me hiciera desconfiar, era solo un compañero, un guardia como yo, porque me ponía asi, era tonto o que?! – si eres de la guardia nocturna… no deberías estar en la capital? Que te trajo por aquí? – ahora era cuando comenzaba a dudar un poco, aunque tal vez yo estaba siendo un tonto y él solo tenia un dia libre y vivía por aquí cerca, solo que no nos habíamos cruzado por la diferencia de turnos, si, debía ser eso. Me distraje buscando el chispero para encender de nuevo las velas, no iba a usar mi fuego delante de él.






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Re: Lazos tempestuosos

Mensaje por Roel el Sáb Nov 10 2018, 12:18

No es que fuera tu obligación, ni siquiera sabías que venía… — repliqué valiéndome de un atisbo de comprensión, ello mientras entregaba la oscura venda al otro. Cuando lo noté distraerse, sin embargo, aproveché lo que fuera que estuviese ocupando su mente para utilizar la mía en pos de llamar a la sangre cercana…a aquellas gotas que desde el piso fueron atraídas a mí como por magnetismo, ingresando a mi cuerpo a través de la piel; tan nimia cantidad no sería suficiente para saciarme, pero sí para tentarme, además que por merced del vampirismo pude sentir algo que venía impreso en el líquido de vida ajeno…un sentimiento complicado de descifrar con tan tacaño bocado…

Como un suspiró mi boca murmuró algo ininteligible, se entrecerraron mis ojos, haciendo esfuerzo por buscar metafóricamente dentro de la mirada que con ellos se encontró; solo el tacto ajeno me devolvió al mundo terrenal, pero ahora podía confirmar cierto grado de intranquilidad de parte del otro…

Está bien — sin deseos de antagonizarle acepté su invitación, buscando luego una silla o superficie acorde para descansar. A ese punto no lo necesitaba todavía, más así podría ganar nueva perspectiva sobre el lugar en el que estaba. Ya que el anfitrión volvió negué con la cabeza — Lo siento — dije — pero lo cierto es que sigo un régimen de alimentación muy…estricto, temo que si bebo agua esta me cause arcadas — revelé — aunque el alcohol tampoco sería mi primera opción… — a fin de dejarlo digerir mis palabras y de paso crear algo de misterio le dejé seguir hablando, curioso porque al exponer sus dudas exponía una parte de sí mismo; antes de contestarle me quedé mirando cómo parecía reacio a la oscuridad…

Bueno, tuve una noche libre y quise salir a andar por esta parte del bosque, lo cierto es que me perdí un poco y encontré esta casa…así que la invadí, por suerte resultó que el habitante era un compañero de trabajo — reí medio en silencio a la par que me ponía de pie nuevamente; no iba a detenerlo en su intento por devolver la luz, sin embargo yo ansiaba la oscuridad…así que buscaría un rincón propicio.

Al fin y al cabo, como decías, pocos reciben bien a los visitantes no invitados a sus casas…más aún si son peculiares — caminando tracé un semicírculo que me llevó a espaldas de él, pero a distancia más o menos prudente, ahí donde una pared hacía propicio el crecimiento de la negrura — Dime, Ceivel… ¿qué opinas de las leyendas de monstruos que parecen humanos? — y como una daga afilada dejé caer mis palabras, directo en la forma en la que miraba al chico pero no en mi pregunta, pues realmente no quería sondear su opinión…sino atestiguar su reacción, ya que implícitamente podría estar revelándome como sobrenatural pero también podría ser solo un inoportuno supersticioso más…


Última edición por Roel el Miér Nov 14 2018, 18:10, editado 1 vez
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Re: Lazos tempestuosos

Mensaje por Ceivel el Mar Nov 13 2018, 12:29

No encontraba lo que buscaba y parecía que se me volvia costumbre aquella sensación de hallar aquello que tanto necesitaba, dejando de lado lo mundano de dar con un chispero para encender las velas, mi negación a no querer salir de la “caverna” que tanto me asustaba y al mismo tiempo me mantenía vivo era cada vez mas fuerte, incluso llegando a admitir que era solo un sacrificio más en vez de luchar, lo cierto es que detrás de todo ese deseo de replegarme y dejarme someter a mi mismo era solo para sepultar el deseo que me comia por dentro, ese odio contenido, ese anhelo de destruir todo a mi paso y por ese motivo también me alejaba de las personas, miedo a que alguien me hiciera cambiar de parecer? O tal vez que viera lo que ocultaba. Manteniendo el perfil bajo, agachando la cabeza, admitiendo el ser sometido, era más simple para manetener mi verdadera forma encadenada.

Mi vida era una ironia en si misma, nacido y criado encadenado, una vez libre buscaba apropiarme de la armadura que portaba cadenas para mantenerme de nuevo encadenado por miedo a lastimar a alguien. Que retorcido era conmigo mismo a veces – bueno… de todas formas seria descortes si no te orfreciera algo para comer, asi que dime… que se te antoja? Tal vez pueda hacer algo – insistia por alguna razón de querer complacerlo, tal vez simplemente no tenia hambre pero lo cierto era que estaba siendo ingenuo de lo que acechaba o más bien ciego por voluntad propia de no querer ver lo que realmente habia dejado entrar aquella noche, algo más oscuro que lo que yo mismo escondia en mi pecho.

Habia decidido que lo mejor era dejar que el fuego que habia encendido en la chimenea fuese la única iluminación, como si al mismo tiempo quisiese probarme o tal vez torturarme, no lo tenia bien claro, pero no sabia como cambiarlo o más bien como encontrarme de nuevo – si… que bueno que no soy cazador… - tome el cuchillo que estaba usando antes para cortar las verduras cuando lo sentí a mis espaldas, no lo habia percibido moverse, al mismo tiempo un rayo atravezo el cielo iluminando la habitación, revelando por una fracción de segundos la verdadera naturaleza de ambos tal vez en forma de sombras que estaban a punto de colicionar – m-monstruos que parecen humanos… eso crees que son los hibrididos? – pregunte dejando entre ver un poco de molestia en mi voz, no iba a mentir porque realmente no sabia hacerlo y nunca le habia visto el sentido de hacerlo – que existen… son reales y no son monstruos precisamente, si la gente no nos temiera no… - hice una pausa dándome cuenta de lo que decía - tendrian que ocultarse – y que tal si él si era un cazador o era de los que estaban a favor de que habia que quemar o torturar a todo aquel que no fuese humano. Aferre el cuchillo entre mis dedos como un pequeño acto de supervivencia. – que quieres comer… - repeti esta vez insistente en cambiar de tema, respirando un poco instranquilo, volviendo a chocar mi mirada con la de él un poco en la penunbra.






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Re: Lazos tempestuosos

Mensaje por Roel el Jue Nov 15 2018, 20:49

Nada me hubiera costado el revelarle que mi mayor antojo para ese momento era el líquido que por sus venas corría, anhelado néctar dador de vida por el que mi cuerpo desprovisto de ella suplicaba. En mi lengua viperina el sabor antes obtenido por medio de sobrenatural tacto amenazaba con volverse tortura si no hacía algo para remediarlo pronto, tal vez estaba tentando demasiado a la bestia…

Quizás…

A punto de responderle estaba cuando un relámpago inoportuno despojó a la habitación de privacidad; la luz me molestó, aunque no tanto como la del sol o la del fuego, más trémula mi sombra flameó en la superficie sobre la que estábamos imitando formas que no eran las de mi físico. De dejarla seguro habría echado a correr…

Por suerte mi atención volvió a ser ocupada por el anfitrión y su peculiar reaccionar, pues quizás por vez primera le noté un atisbo de enfado en nuestro presente. Vaya incauto él, afortunado yo…quizás al revés o en un giro del destino un poco de ambas situaciones para cada uno; así estuviera consciente o no, sus palabras  revelaron más pronto que tarde lo que ya tenía yo por casi seguro, confirmando sospechas y destruyendo cualquier posible malentendido, como guinda en el pastel su asumido victimismo…

Coincido en que mucho del misticismo en torno a los monstruos es culpa de la masa ignorante, de los que temen a todo lo que es remotamente distinto… pero no estoy de acuerdo en que es solo culpa de los humanos que se tengan que ocultar, al fin y al cabo resguardarse es un mecanismo de defensa…a veces protección ante uno mismo.

Mandé al aguijón de mi voz a ir más allá, a acechar al joven aspirante ahora que moralmente parecía tenerlo más y más arrinconado; indiferente al cuchillo que sostenía, incluso me atreví a acercarme físicamente…

Quiero sangre — le susurré — Solo la suficiente para humedecer mi cansada garganta, eso si. De antemano me disculpo si esto te asusta, pero lo cierto es que yo estoy entre los que he llamado monstruos… — y en seguida me alejé, replegando mi acto hacia uno mucho más pacífico de lo que en verdad eran mis impulsos — soy un vampiro…

La razón para descubrirme así fue no obstante medida, contemplada de forma que con la exposición quizás pudiera lograr mayor acercamiento al ajeno en vez de hacerlo temer, conquistarlo, digamos, o al menos llamar su atención de forma que un humano simple y llano no podría, al fin y al cabo no le estaba mintiendo totalmente.

Pregunté lo que pregunté por miedo al rechazo, verás, pero la forma en la que respondiste me hizo pensar que tal vez contigo podía ser más auténtico. Perdón si con mi atrevimiento te he molestado, o inquietado… — claro que de momento haría caso omiso de su error oral a menos que él mismo me lo confirmara de forma directa, puesto que antes quería enredarlo lo suficiente en una figurada red a pesar de que mis instintos eran más cercanos a los de un traicionero escorpión.

Dicho aquello replegué mi posición una vez más a las sombras, ahora sí dejando ver sin reparo el carmesí brillante de mis iris…y el reflejo que anunciaba la agudeza de mis colmillos, no obstante trataba de engatusarlo cual serpiente, hacer ahínco en cualquier tipo de oscuridad que el otro pudiera tener guardada...
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Re: Lazos tempestuosos

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