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Lecciones de Piratas (+18)

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Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Kaien Cross el Mar Oct 02 2018, 03:09

Sonreí un poco entre jadeos, no sabía si el “mi cielo” había sido un tipo de insulto de esos pomposos de la pequeña realeza o lo decía porque le gustaba, de cualquier forma me causo gracia haberle arrancado un poco de su cordura y porque no también su niñez – mientras sea yo quien te rompa… está bien… - apreté los dientes soltando un largo suspiro, amenazando con volver a morderla pero al contrario, notando que su cuerpo se acostumbraba un poco aumente un poco el ritmo, mis brazos rodeado su pequeña cadera y la levante haciéndola incorporarse conmigo sin salir ni un poco de su interior, pero solo el movimiento hacia que llegase aún más lejos, ahora la tenía sobre mis caderas obligándola a seguir mi ritmo acelerado, dejando que se enredara en mi cuerpo si quisiese.

+18:
- Un poco… más… - me decía más a mí mismo mientras escondía mi rostro en su cuello respirando su perfume con cada embestida, estaba al límite de venirme, sus paredes eran muy estrechas, apretaba lo suficiente como para excitarme el doble con cada embestida, mi frente se deslizo contra la de ella y busque sus labios entre gemidos, no iba a entender nunca como había logrado encontrarla en medio de aquella noche, como había terminado enamorado, perdido en sus ojos, todo lo peligroso tenía su nombre y eso… simplemente la amaba. Baje un poco la intensidad de mis movimientos pero no llegue a dejarla de nuevo sobre la cama para salir y sin poder controlarme a mí mismo, termine dentro de ella, agitado, recobre solo el aliento para pedirle perdón, estaba transpirando como si hubiese entrenado durante horas, carajo.

Mordí mi labio inferior, que estaba haciendo, no era la primera vez que nos veíamos, ni sería la última, nuestro futuro solo era oscuro y aun así no podía evitar querer seguir estando con ella, era como si pudiese hacer cualquier cosa por ese sentimiento, me prometí a mí mismo que si el día llegara la guerra no moriría sino era en sus manos, no me lo permitiría, me volvería más y más fuerte para pasar cualquier prueba y enfrentarme a todos solo para llegar a sus manos. Aunque no quisiéramos tocar el tema teníamos que planear cada movimiento, tener cartas bajo la manga tanto para ella como para mí – te cuidare siempre… de que nadie más que yo te rompa mi pequeña reina… - bese su frente, sus mejillas, su cuello, sus pechos… baje a su abdomen y luego tome las sabanas para arropar nuestros cuerpos, la cama era un desastre pero ahora era mucho más cálida con ella a mi lado – ven – la ayude a sentarse un poco, de seguro estaría adolorida pero la envolví en las sabanas para abrazarla y acomodarla entre mis piernas, así quedaría frente a ella.

- Como capitán de esta nave… tengo el poder de… - me aclare la garganta, creo que era lo más difícil que habia echo en toda mi maldita vida y tal vez lo mejor de esta, me quite el collar extraño que tenía colgado en el cuello, era lo único que tenía que tenía más valor que cualquier tesoro en ese barco – tengo el poder de casar… y querrías… tu… es decir… yo quisiera… pedirte… que… querrías… - ahhhhg me mordí la lengua – te casarías conmigo? se... se que eres reina y todo eso y ... que debes de tener prohibido arreglar tu... matrimonio pero... te amo – pregunte nervioso y hasta me arriesgaba que era la primera vez que tenía algo de calor en las mejillas, abrí mi mano y puse el collar sobre sus pequeñas manos, si ella decía que si… tal vez, estaría un paso más cerca de ser humano, de estar vivo, sentía justo ahora como un rayo cargado me atravesara por el medio llenando de electricidad todo mi cuerpo – m-mi madre… decía que… eran flores del cielo… que solo allí crecían… serviría de anillo supongo... - mi mano temblaba un poco mientras miraba el collar, porque no podía verla a los ojos, jamás desviaba la mirada, menos en una batalla importante pero esto, esto carajo era mil veces más difícil, era diferente, suspire intentando calmar mi agitado corazón – yo… déjame enseñarte… todo lo que se, por favor… déjame… estar… a tu lado pase lo que pase… - apreté los dientes porque de lo contrario estos comenzarían a chocar como si tiritaran por los nervios.

collar:




I'm in love:


"I would tell you about the things they put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush.
"


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Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Minerva el Vie Oct 26 2018, 02:26

Love <3:
Al principio tenía miedo y ansiedad... Sufría pensando que iba a ser doloroso o que él sería demasiado tosco para ella. De inicio sí sintió el dolor pero poco a poco se había ido acostumbrando a sus movimientos y embestidas, disfrutando de cada momento que él demostraba tener ternura y paciencia; lo agradecía y eso le provocaba amarle más... Porque sabía que por ella, podía dejar al menos por un momento, sus instintos más oscuros.

- ¡Amn! - Cuando la levantó hasta quedar prácticamente sentada sobre él su rostro reflejó un poco de sufrimiento ya que por lógica podía sentir como su amante entraba aún más, alcanzando incluso directamente el cérvix, causando punzadas de dolor que poco a poco fueron transformándose en placer conforme se acostumbraba.

Le rodeó el cuello con esos bracitos delgados, buscando sus labios conforme aumentaba más y más el ritmo, ayudándose de la misma forma con sus piernas, abrazándolo con todo su ser, queriendo sentirlo en cada milímetro de su cuerpo. Sus gemidos y suspiros eran amortiguados por la boca de Kaien, la cual seguía besando, una y otra vez hasta que huyó a su cuello, donde encontró la piel erizada y perlada en sudor.

Las sensaciones que la invadían la iban a volver loca. No entendía la mayoría de lo que pasaba ahí pero no le importaba en ese momento, con la mente nublada, solamente deseando que ese momento nunca acabase... Nunca... Estar así, con su querido capitán hasta que el tiempo les alcance, hasta que no quede nada más que sus pequeñas existencias en un universo vacío. - Ka-ai... Te amo...

Lo apretó con fuerza cuando sintió que su ritmo variaba y la respiración se entre cortaba. Gimió con fuerza al sentir el orgasmo que le alcanzaba y la hacía empaparse aún más, justo en el momento que aquella sensación caliente y viscosa la llenaba por dentro. Apenas la soltó, se dejó caer de espaldas a la cama, llevándose una mano al vientre donde acarició como si pudiera acariciar la zona "lastimada".

Estaban hechos papilla o al menos ella sí que lo estaba. Le dolía la zona inferior además de la cintura... Respiraba agitadamente, tratando de que su corazón latiera con normalidad y de que su cuerpo dejara de temblar como una pequeña hoja al viento. Y aún así, no pudo evitar reír mientras él la llenaba de besos. - Nadie más tiene el poder de romperme así... - Dijo con una sonrisa juguetona hasta que le pidió que fuera, a lo que se acercó y se sentó en sus piernas, acurrucándose en su pecho y brazos, envolviéndose en aquella sábana.

Mientras él intentaba hablar o... Balbucear, Minerva cerró sus ojos para disfrutar del momento, acariciando con su manito el pecho de su novio, disfrutando de la resbalosa humedad de su sudor. - ¿El poder de qué? - Preguntó curiosa pero cuando sintió movimiento volvió a abrir los ojos para mirarle cada vez más sorprendida. ¿Estaba...? Podía notarlo incluso sonrojado, por primera vez desde que se conocieran.

- Oh Kai... - Tomó el collar entre sus manos, mirando maravillada esa flores del cielo. Para ella era un tesoro con un valor equiparable al de el corazón en aquél cofre. Se apartó un momento de sus piernas para arrodillarse en la cama, con tal de estar a su altura y mirarle a los ojos mientras tomaba las manos de él entre las suyas, sosteniendo así entre ambos el collar. - No sabes lo feliz que me haces... No importa lo que diga el reino porque yo también te amo, más que a mi vida... - Se acercó hasta recargar la frente a la ajena, haciéndo que sus cabellos se mezclasen en una pequeña danza de colores.

- Prométeme que siempre vas a estar a mi lado aunque irónicamente la distancia nos separe... Prométeme que me enseñarás todo lo que sabes y me harás vivir como nunca he vivido... Y yo te prometo que siempre haré lo necesario para protegerte, para procurarte... Y que mi amor alcanzará las estrellas con tal de nunca dejarte solo. Kaien Cross... Claro que acepto ser tu esposa. - Sonrió con ternura y después de depositar un suave beso en sus labios se lanzó contra él para abrazarle, tirándolo de espaldas a la cama.

Estaba rebosante de felicidad y por ello le lanzó un ataque de besos ya que lo tenía allí abajo a su merced. - ¡Chu! ¡Chu! - y entre más se quejara o intentara quitarse más de éstos depositaria en todo su rostro, incluso haciéndole un poco de cosquillas en los costados. Si por ella fuera, estaría dando vueltas como loca. No le importaba su desnudez, ni su cuerpo cansado y tembloroso. Ahora mismo su alma rebosaba de alergía y su corazón comenzaría a latir a un ritmo diferente, siempre al compás de ese cofre... Siempre al compás de su esposo.






Sosténme como si nunca perdieras la paciencia
Dime que me amas más de lo que me odias todo el tiempo
Y que aún eres mio.


Porque te amo:


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