AIDAN
WebMaster
|| MP ||

MINERVA
Admin
|| MP ||

ABEL
Admin
|| MP ||

BRAVERY
Eventos y Tiendas
|| MP ||

???
Rol Master/NPC
|| MP ||
Últimos temas
» The city of lost trees
Hoy a las 19:18 por Ethan

» Volví ñaña
Hoy a las 18:16 por Kaien Cross

» Ficha FC
Hoy a las 18:05 por Frisk & Chara

» Un Pequeño Desliz Salvaje
Hoy a las 16:56 por Cosmos

» Taller de Firmas y Avatares! ♥
Hoy a las 16:19 por Kilian Overo

» Peticion de Rangos
Hoy a las 16:01 por Aidan

» Registro de Físicos
Hoy a las 15:29 por Kilian Overo

» [Juego] ¿Qué harías si despiertas junto al de arriba?
Hoy a las 09:27 por Tyr

» [Juego] Abrazo, beso, patada o lo que se te ocurra.
Hoy a las 07:07 por Aeris

» La Valkyria y el Pirata
Hoy a las 04:32 por Len Daishi


ReglasHistoriaFicha BaseCronologíaInventarioMercadoMapaBúsquedas de Rol


Licencia de Creative Commons
Eternal Spirit by DelthaV is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 2.5 Argentina License







Lecciones de Piratas (+18)

Ir abajo

Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Kaien Cross el Sáb Jul 07 2018, 02:04

Era el camino erróneo, todo lo que estaba haciendo, sentía que estaba navegando en contra de lo que debería hacer y sin embargo allí estaba, en una noche de niebla, no era raro que el Navío Negro se quedara muchos días en el puerto del Oeste, de echo mi tarea como juez era navegar constantemente, quedarme quieto no era jamas el plan, solíamos estar varios días en el mar, solo me acercaba al puerto y estaba en las ciudades unos cuantos días, me enteraba de muchas cosas, estaba siempre al día con todo lo que pasaba alrededor de Pantheon, pero era bueno porque de esa forma también mantenía a mi rey enterado de todo.

Desde la ultima carta no había regresado al Este, pero estaba de regreso aquella noche, el barco anclo en una costa lejana, el mismo lugar donde la había subido a Minerva y a Asclepio, Bravery había bajado en el bote como siempre a buscar provisiones y yo me había quedado sentado en la arena un buen rato, estaba algo intranquilo, no había razón para estarlo o si, pero tenia algo que no había resuelto y odiaba tener cosas pendientes, ya fuese matar a alguien o resolver una discusión... pero esta vez era distinto.

Era paciente, teníamos como un pequeño juego, así que cuando estaba cerca siempre le avisaba, al verla aparecer por la playa sola sonreí, al parecer había aprendido bien a escabullirse del castillo sin que alguien la viera. Me puse de pie extendiéndole la mano - esta vez no iremos a ver a As ni a ninguna taberna, tal vez luego para aparentar que eres una persona normal… - aproveche que la tenía frente la abrace para que que pudiese llevarnos al barco –no nos conoces, nunca nos vimos, no somos amigos… mucho menos… - pase saliva con un poco de dificultad, porque me ponía nervioso con ella.

Solté algunos insultos dirigiéndome a la cabina del capitán, ella sabía dónde estaba y podía seguirme el paso, con un chasquido el gran Navío Negro se ocultó en la neblina donde nadie pudiese verlo ni alcanzarlo, me quite el sobrero, se notaba que estaba inquieto a leguas, tire el tapado largo junto con el sombrero y serví dos vasos de ron, sabía que ella no tomaría pero yo si bebí el mío casi de un trago, que estaba haciendo con ella en mi barco, estaban sus caballeros, no era que les tuviese miedo, podía pelear con los dos al mismo tiempo, pero no podía exponerme de esa forma – esto es un juego?- mi cuerpo acorralo el suyo contra la pared, abrazándola con fuerza – no puedes ser más tonta… porque no tienes tiempo Minerva…

No la abrazaba porque solo tenía ganas de hacerlo, lo hacía porque ella llegaba justo a la altura de mi pecho, podía escucharlo, el silencio, la tranquilidad, un vago susurro, donde antes había un corazón ahora solo había un espacio que era ocupado por una imitación del mismo que palpitaba distinto, con calma, el verdadero estaba escondido y la llave solo la poseía ella, aun así me mostraba nervioso, era distinto mandarse cartas a verse en persona.

- Dime como terminamos así? Aunque quizás… esta sea otra de esas ilusiones con las que suelo cruzarme… - dije mirando hacia arriba, ambos ocultábamos lo que sentíamos pero estaba bastante obvio y aunque tuviese experiencia y no fuese la única mujer con la que había estado solo con ella titubeaba, solo a ella quería cuidarla de la misma forma que quería romperla en mil pedazos, quebrarla hasta que solo recordara mi nombre, quería tomarla por la fuerza y estaba aquí dudando de si era lo correcto, de si ella sentía lo mismo o era yo el único estúpido que temblaba.


Última edición por Kaien Cross el Mar Jul 31 2018, 11:18, editado 2 veces

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -



I'm in love:


"I would tell you about the things they put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush.
"


avatar
Kaien Cross
Sailor

Sailor

Mensajes 447
Dracmas 45
Fecha de inscripción : 22/04/2015
Edad : 18

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Minerva el Dom Jul 08 2018, 16:01

Una vez más había escapado del castillo... Ya se estaba haciendo una experta en apagar su cosmos y escabullirse a pesar de sentirse muy culpable por engañar a Byron y Jinny así, ya que eran principalmente los encargados de su cuidado... Además, sabía que si la descubrían no iba a irle nada bien, pero la verdad valía la pena, nunca tiene oportunidad de hablar a solas con Kaien y de verdad necesitaba hacerlo. Había muchas cosas que quería decirle y una carta no era suficiente de ninguna forma. ¡Soñaba con volverlo a ver!

A pesar de las cartas y de que había vuelto alguna que otra vez, últimamente el capitán ya no había vuelto al Este y Asclepio era muy discreto en cuanto a la situación. ¿Sabía lo que los dos sentían uno por el otro? ¿Se lo habría confesado Kaien? A ella le daba pena preguntarle y solo había confesado sus sentimientos y relación a Alei, quien la había animado a seguir con todo y ser feliz. ¿Por qué tenía que ser todo tan complicado? Y mientras se preguntaba eso de pronto ya estaba en la cabina de aquél enorme barco fantasma, lugar que ya había conocido previamente.

Así que cuando supo que estaría esa noche en el barco no dudó en ir... Su corazón latía a mil por hora porque sabía que él era un enemigo, ahora más que nunca que la guerra había sido oficialmente declarada. ¿Terminaría de mala forma por buscar el amor en donde no debería? No quería pensar en eso, dejándose arrastrar hasta hayarlo en la playa. Abrazándolo con fuerza para subir al barco y de ahí dirigirse a la cabina del capitán con celeridad, temerosos incluso de la luz de la luna.

- Kaien... - Dijo en un susurro al verlo tan preocupado o quizás nervioso mientras cerraba las cortinas y rondaba como una fiera a punto de explotar por el lugar. Se acercó a tomar el vasito de ron pero solo lo olisqueó y volvió a dejarlo en la mesa. Le miró curiosa. ¿Era normal tomarse de un trago así la bebida? Pero entonces la abrazó y la acorraló contra la pared. Le correspondió el abrazo, apretándole con toda la fuerza que sus pequeños y delgados brazos tenían. - ¿De qué hablas? ¿No tengo tiempo...? No te preocupes por mi, por favor. Eres tú el que está en la peor posición posible...

Cerró los ojos al recragararse en su pecho, pegando su oreja en la zona vacía... No tenía idea de lo curioso que podría sonar el vacío. - Gracias por confiarme tu tesoro... - Le dijo muy bajito, refregando la mejilla en su camisa. - Prometo que lo cuidaré, siempre. - Volteó a verlo, con esos grandes y llamativos, llenos de la inocencia que él no conocía, que solía corromper con la muerte allá a donde fuera.

- Soy real. - Extendió ambas manos y las colocó en las mejillas de Cross, pidiéndole que la mirara hacía abajo. Su tacto era suave y cálido, así como su expresión y sonrisa. - Abrázame... Apriétame hasta que te convenzas de que soy real. - Lo atrajo lentamente a ella, osea bajándolo por la diferencia de estaturas mientras ella se paraba de puntitas. Le habían recomendado ser directa... Darle a entender que ella gustaba de él. No iba a quedarse con el dolor de no haber correspondido como la vez pasada.

- No te abrumes. Por un momento olvidarte de todo... De quien eres y de quien soy. Por un momento sé solamente el hombre frente a mi... - Se acercó a su rostro, repegando la punta de la nariz con la de él. - Disfruta... Disfrutémonos. - Acercó los labios hasta fundirlos en un beso torpe ya que realmente era su tercer beso y apenas tenía una idea de como hacerlo. - Estoy enamorada de ti... Te amo Kaien. - Le susurró totalmente sonrojada, separándose apenas de sus labios, dejando que sus alientos se mezclasen.
avatar
Minerva
Comerciante

Comerciante

Mensajes 701
Dracmas 561
Fecha de inscripción : 22/10/2015
Localización : Templo Principal en Grecia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Kaien Cross el Jue Jul 12 2018, 11:44

Ay por un demonio, ni siquiera entendía las referencias, enserio vivía encerrada en una burbuja en ese castillo, esta chica no conocía nada fuera de esos muros o qué? Ahora entendía mejor porque la tenían que sacar a pasear, aunque la verdad que lo de la playa no era precisamente enseñarle nada nuevo más que ver otro paisaje, porque la habían tenido bien vigilada, aun sabiendo que era una diosa, que podía defenderse sola y que de seguro sabría pelear y usar su cosmos, lo que me llevaba a otra cosa que preguntarle.

- Ya sé que soy el que peor esta, por eso me preocupo por ti, porque no sabes quedarte callada, ni mentir, ni fingir, ni nada… estupida - tuve que jalarle las mejilla para que entendiera que mi preocupación no era que la lastimaran, porque incluso tenia bien claro que aunque me gustara y todas esas cosas cursis, si me daban la orden de matarla lo haría y ella seguramente lucharía contra mí como buena diosa guerrera que era, así que no, no era eso lo que me preocupaba sino su lengua torpe.

Afloje un poco mi cuerpo, que hasta el momento había estado tenso, puse mi mano sobre su cabeza cuando su cabeza se apoyó contra mi pecho y se restregó, porque de todas las damas con las que había estado, de todas las mujeres que habían entrado en mi vida o en mi cama, de todas… tenía que enamorarme de ella, porque no era cualquier “ella”, era la reina de Phanteon – ilegal – era la sobrina de Hades y tal vez muy pronto su peor enemiga, podría haberme enamorado perdidamente de cualquier otra, pero no, le había entregado mi corazón a aquella niña torpe, cerré unos segundos mis ojos, intentaba encontrar una razón para matarla allí y terminar con todo pero nada, la amaba y que me partiera un rayo.

- Alguna vez te dijeron que tienes ojos de lechuza – no era que todo lo asociara a pájaros, para nada, pero era que tenía los ojos redondos, enormes y llamativos como esas aves precisamente – cuídalo que es el único que tengo… pero promete que lo destruirás si es necesario – había pocas cosas que me importaban, las podía contar con los dedos y todavía me sobraba una mano entera, pero ella era una de esas.

- Si hago eso… seria tentador dejarte sin aire de paso… - dije pensando de nuevo en matarla, ah cierto la amaba, que tonto, es que aún no me acostumbraba a Minerva, no era como las demás, la sentía tan delicada, tan preciosa, tan frágil, tanto tantas cosas que cada vez que pensaba en matarla o en el menor de los casos, corromperla, siempre terminaba desistiendo y haciendo alguna estupidez para cuidarla.

Me sorprendió un poco su actitud de jalar mi rostro para que la viera, así que era de las caprichosas que demandaba atención? Pero no era eso, ella misma se estaba armando de valor para lo que iría a hacer a continuación, esta vez admitía estar sorprendido por aquella reacción, por lo general era yo quien actuaba de esa manera tan despreocupada pero que me arrebatara el momento de besarla primero hizo que sonriera de lado, correspondiendo – no tienes idea de lo que estás diciendo enana… - de un rápido movimiento la aúpe tomándola de la cintura, dejando que mi cuerpo la terminara de acorralar contra la madera tallada de la cabina. Mis manos buscaron sus muslos para acomodarlos a los lados de mi cintura, hundiendo levemente mis dedos en aquella suave piel.

- Descuida, yo nunca miento… tal vez a veces me olvido alguna que otra información importante que debería decir – mi rostro se ocultó en su cuello respirando el perfume que su piel desprendía – siempre soy quien debo ser, siempre me encontraras donde debo estar… aquí mismo contigo – nunca iba a poder prometerle que no iba a hacerle daño a ella o a sus caballeros, pero eso ella lo sabía de sobra, pero había cosas que no se podían evitar y esta era una de esas malditas cosas – estoy… dudando de que debería enseñarte primero – sonríe un poco antes de morder su cuello dejando una pequeña marca, lo cual no fue difícil por lo delicada que era, cediendo fácil ante los dientes desesperados de este animal – que clase de hechizo me lanzaste bruja – reí antes de robarme sus labios. No le di tiempo a pensar demasiado cuando mis propios labios la obligaron a ir abriendo la boca para buscar su lengua.

ATUENDO:


Última edición por Kaien Cross el Mar Jul 24 2018, 19:47, editado 1 vez

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -



I'm in love:


"I would tell you about the things they put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush.
"


avatar
Kaien Cross
Sailor

Sailor

Mensajes 447
Dracmas 45
Fecha de inscripción : 22/04/2015
Edad : 18

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Minerva el Mar Jul 17 2018, 02:01

- Aghn...! - Se quejó un poco cuando le jaló la mejilla. Como siempre, Kaien tenía razón. Minerva era una persona demasiado transparente... No solía mentir porque nunca había tenía la necesidad, y por ende, era malísima haciéndolo. Sus sentimientos solían invadirla y los desbordaba como un vaso rebosante de agua. Cerró un ojo. - Prometo hacerlo mejor. - Dijo con acento raro por la mejilla chueca. La verdad iba a ser muy difícil, ver a Kaien siempre hacía que hiciera cosas estúpidas... E incluso pensar en él.

No pudo evitar sonreír cuando le dijo que tenía ojos de lechuza. - ¿Si? Tu pareces un conejo blanco... - Dijo riéndose un poco. Y no era mentira, era como una liebre de esas enormes que aunque todos pensaban que eran hermosas y tiernas la verdad es que eran unas salvajes que si no tenías cuidado terminarían mordiéndote o peor. Estaba divagando demasiado con eso de los conejos y liebres cuando le pidió una promesa que sería casi imposible de cumplir. - No-o puedo prometer eso... Pero te prometo que pelearé hasta el final por mi vida, aún siendo tu la amenaza.

Al momento que la tomó para cargarla y empujarla contra la pared sus mejillas enrojecieron. ¿Comenzaba hacer calor en la cabina del capitán? Nunca había estado en esa situación, de hecho estaba totalmente en blanco y todo lo que hacía Kaien era una guía y simplemente podía confiar en el hombre frente a sí. Una decisión terrible, viniendo de un Juez del Inframundo, pero ahora mismo ya no importaba quién fuese y por qué. Sabía que de todas las personas existentes en Pantheon tenía que haber caído en esa mirada esmeralda y rostro mal intencionado. - Ya me dejas sin aliento... - Le susurró, estirando un poco el rostro para que pudiera acceder a su cuello sin problemas.

Su cuerpo se estremeció de solo sentirlo en esa área. Para él era fácil sentir el pequeño cuerpo tembloroso, nervioso. Sin embargo no se quejó, ni se apartó, gustosa de ese contacto. Él en cambio percibiría ese aroma floral, entre rosas y jazmines con un toque de vainilla. Su propia piel e incluso la ropa despedía ese delicioso aroma. Tampoco fue difícil dejar esa marca sobre el cuello blanco y virgen, enrojeciendo la zona. Su piel era particularmente suave, como la porcelana, sin ninguna marca o cicatriz más allá de la que acaba de dejar. - Ou... No dejes marcas que me delaten, Kaien. - Le dijo volviendo a verlo al ojo, sin embargo un segundo beso la dejó muda.

Aunque éste fue totalmente diferente a los anteriores... Un tanto más invasivo, demasiado personal. Cerró los ojos dejándose llevar pero no tenía ni idea de cómo corresponder, así que se dedicó a aprender de lo que él hacía, acariciando la lengua ajena con la suya, experimentando algo que le provocaba mariposas en el estómago. Le apretó la cadera con los delgados muslos, abrazándole por el cuello para sostenerse mejor, buscando sin darse cuenta la forma de acariciar su cabello tan particular. - Mmmf... - Se separó un poco, apenas lo suficiente para que al hablar sus labios rozaran los ajenos. - Confío en ti... Enséñame lo que creas necesario. - Le sonrió volviendo a juntar sus labios.

Pensó por un momento en Asclepio y lo decepcionado que estaría pero... Dejó que todos esos pensamientos se esfumaran. Hoy quería sentir a Kaien, hoy quería ser una chica normal, ser la mujer de su querido amor porque sabía, que probablemente, ya no lo volvería a ver... Y que la guerra no solamente los separaría, sino probablemente los enfrentaría. Esa noche no iba a ser Athena, ni Minerva. Y a él no iba a verlo como el Capitán, ni el Juez... Solamente quería al hombre bajo la máscara. Amarlo con sus muchos defectos y hacerlo suyo por siempre en sueños.

Ropaje (Sin las alas):

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -





Sosténme como si nunca perdieras la paciencia
Dime que me amas más de lo que me odias todo el tiempo
Y que aún eres mio.


Porque te amo:


avatar
Minerva
Comerciante

Comerciante

Mensajes 701
Dracmas 561
Fecha de inscripción : 22/10/2015
Localización : Templo Principal en Grecia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Kaien Cross el Mar Jul 24 2018, 20:50

Toma lo que quieras y haz con ello lo que se te plazca, siempre habia sido así, esta no habia sido la excepción a la regla pero si la más arriesgada de todas, era como entregarme solo al verdugo con el cuello descubierto, invitándolo a cortarme la cabeza cuando gustase. Y aun así ahí estaba abrazándola, sosteniéndola con fuerza entre mis brazos. Pensar que me jactaba de que ninguna mujer jamás iba a lograr enamorarme, atarme, ni hacerme hacer estupideces por ella y de nuevo me veía cayendo, atado del cuello de mis propias palabras. Mis ojos se posaban sobre los suyos mientras hablaba, solo prestándole atención a ella y por primera vez no veía a alguien como una presa, como un alma que juzgar, o como un fantasma al que cargaría tras haberlo matado, sino como la mujer que habia logrado lo imposible.

Encantadora de cuervos… sonreí de lado como idiota, pero no me di cuenta de eso.

- Si fuese eterno… si pudiese vivir toda una eternidad te enseñaría tantas cosas, a pelear, a volar, a tocar el piano, a bailar, a ser libre… a hacer el amor, a que te emborraches en una taberna, a hacer locuras… a romper las reglas – los dedos afilados de metal apartaron con delicadeza los mechones de su pelo acomodándolos tras su oreja, mientras sostenía su liviano cuerpo desde su cintura.

Doble personalidad? Los que decían que tenían eso no debían tener ni idea lo que era estar realmente dividido en dos, tener que aguantar dos mundos tan distintos en uno, como soportar amar a alguien para querer protegerlo con tu vida y saber que por deber debías matarla, como la cuidaba de mí mismo o de mis compañeros, de su propio tío y al mismo tiempo tener que obedecerle al destino y saber que era por mano propia que tal vez debería extinguir su luz. Eso era ser doble en todo y dolía como un demonio. Nada en mi me pertenecía, mi alma era de Garuda, mi lealtad y vida de Hades, mi corazón de Athena, en que momento me habia dejado despedazar de esa forma?

- Puedo establecer un orden de lo que te voy a enseñar? – pregunte mientras caminaba hasta la cama desordenada y la dejaba con cuidado sobre esta recostándola obligatoriamente al estar debajo de mí, subí una rodilla a la cama mientras clavaba ambas garras a los costados de su rostro – estas nerviosa? – que pregunta, si lo estaba, ella siempre lo estaba cuando estaba conmigo, era tan obvia, transparente e inocente, temía que eso fuese a herirla y por un momento pensé que si… ahora la dejaba, la traicionaba, la hacía sufrir… tal vez aprendería a no confiar en nadie, a ser cerrada, dura y así… nadie la lastimaría, que aprendería a odiar, a usar eso en contra de sus enemigos, a pelear sin piedad.

Mi cuerpo se estremeció ante la posibilidad, podía salvarla, estaba a tiempo de hacerlo, volví a paralizarme mirándola, realmente había matado a tantos, torturado y herido, que ahora no entendía porque no podía hacerlo con ella, porque no podía lastimarla, porque no podía simplemente alejarme y dejarla, olvidarla. Escondí mi rostro entre sus pequeños pechos, como si quisiese esconderme de mi mismo, que mierda me pasaba!? Yo no dudaba… quería tomarla por la fuerza y al contrario la trataba con delicadeza, quería destruirla y la protegía, carajo! Realmente no estaba logrando ser solo “Kaien” como me había pedido, era como si todo dentro de mi estuviese en sumido en un caos por su culpa – te amo… - volví a murmurar, casi como un preludio de que podría llegar a hacer algo malo.

Nunca lo olvides… incluso en el final… no lo olvides.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -



I'm in love:


"I would tell you about the things they put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush.
"


avatar
Kaien Cross
Sailor

Sailor

Mensajes 447
Dracmas 45
Fecha de inscripción : 22/04/2015
Edad : 18

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Minerva el Lun Jul 30 2018, 20:48

Tema:

Podía perderse fácilmente en esa mirada de esmeralda, con ese rostro apacible y tranquilo... Las cosas que decía le provocaban sonrisas sinceras. ¿Kaien sabía bailar? No debería ser extraño, probablemente en los puertos donde se detenía se divertía con las jovencitas, bailando, siendo libre, haciendo el amor. Su sonrisa se opacó un poco, celosa por primera vez de otro ser humano, deseando no ser quien era... Queriendo simplemente desaparecer entre los brazos del pirata y olvidar todas sus responsabilidades divinas o reales.

Se rió un poco cuando la recostó en la cama, encantada por la forma en la que podía ser tan delicado con esa apariencia de maleante. Desde el primer día que lo viera, con ese comportamiento dominante y casi errático, jamás pensó que llegarían a éste punto... Que lograría conocerlo así, como podía ser alguien sin corazón. - El orden es el de menos, mientras de verdad pueda aprender todo eso contigo - Subió su mano hasta acariciar su mejilla. Le miraba con amor con sus cabellos como perlas regadas por la cama. - Soy como un nudo de nervios... - Dijo inflando las mejillas como reproche por esa pregunta. - Pero... ¿Tu lo estás? ¿No tienes miedo de entregarlo todo y perderlo también?

Y aunque había sido una pregunta para él, ella misma se la cuestionaba en su cabeza una y otra vez... Entregarse en totalidad daba también poder sobre sí misma al Juez. En su interior sabía que valdría la pena una y cien mil veces perderlo todo con tal de estar así una sola noche, con tal de besar esos labios o verle reír con desdén, tratando de cerrarse, pero dejando una brecha directa especial para Minerva. Sin embargo lo vio buscar protección en su pecho y colocó ambas manos sobre su cabeza, acariciando esos mechones de cabello rebelde. - También te amo... Quizás aún no tengas una idea de cuanto.

Le tomó con delicadeza de ambas mejillas y lo jaló hasta que la viera, depositando un par de besos en sus labios. - No sé exactamente como se hace el amor pero... Si por mi fuera, parece que ya comenzamos a hacerlo desde las cartas. - Y sonrió ampliamente, cerrando los ojos, ruborizada por tener que ser tan sincera en ese hecho. No había letra o acción en los días pasados por parte de la reina que no haya demostrado todo lo que sentía por ese albino.

Continuó los besos, todos de piquito, comenzando por sus labios, su nariz, las mejillas y la frente, siguiendo hasta su oreja donde le susurró. - Me gustas mucho... - Acarició su mejilla contra la de él, tan suave como la seda y tibia, un poco más de lo normal por su sonrojo. - Solo ten cuidado ¿Si? Creo que ya sé que quiero aprender primero. - Lo abrazó con fuerza, tratando de sentir con totalidad su cuerpo entre sus brazos, queriendo quedarse ahí por siempre. Reprimió las lagrimas que comenzaron a inundar sus orbes, tratando de no llorar en un momento como ese... Y por algo tan "tonto" como los sentimientos.

Le soltó para dejarse caer de nuevo en la cama, ya que se había enderezado un poco. Miró a otro lado, terriblemente avergonzada mientras llevaba sus manos hasta el aro dorado en su cuello para soltar el broche que mantenía sostenido el collar de perlas y parte del vestido, para que con un simple tirón se pudieran deshacer de esa prenda completa. Sus dedillos temblaban, nerviosos y ansiosos, aún con la mirada castaña avergonzada, tratando de no verle a los ojos ésta ocasión.

Tengo la llave y el poder... Pero jamás te abandonaré, incluso al final.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -





Sosténme como si nunca perdieras la paciencia
Dime que me amas más de lo que me odias todo el tiempo
Y que aún eres mio.


Porque te amo:


avatar
Minerva
Comerciante

Comerciante

Mensajes 701
Dracmas 561
Fecha de inscripción : 22/10/2015
Localización : Templo Principal en Grecia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Kaien Cross el Mar Jul 31 2018, 11:17

MUSIC ♥️:


Solté una risa despreocupada, casi como si estuviese por volver a ser yo mismo, a ver… si ya habia vuelto a ser yo mismo porque sonreía de esa forma tan peculiar, medio de lado, dejando entrever esos colmillos algo más afilados de lo normal como si fuese medio animal en parte; decidí quitarme el parche y lanzarlo a un lado, no necesitaba ocultar aquel ojo raro de fondo negro y orbe dorada.  Chasquee los dedos, el barco respondía a las órdenes de su capitán que estaba tan muerto como él en el fondo y las grises tinieblas comenzaron a bailotear a la luz de las lámparas oscilantes por las pequeñas olas que acariciaban la negra madera, el pequeño brillo del aro de metal que llevaba como buen pirata en la oreja no se comparó con el de las perlas de su insinuador atuendo.

- Nervioso yo? Que me viste cara de niño mimado de castillo?? Ah lo dices por eso… mmmm a ver déjame pensarlo – hice silencio tan solo un segundo antes de besar su cuello – no, eh entregado y perdido todo tantas veces desde que nací que ya me acostumbre un poquito a eso, déjame ser yo quien se preocupe por ambos tu… no hagas nada que eres ya bastante fácil de derrotar… mírate, acostada en la cama del que podría ser tu ejecutor – era un pequeño juego, enemigos y amantes al mismo tiempo, un delirante amor que ya palpaba lo peligroso.

- En cambio tu tiemblas… no sabes lo que es entregarlo todo y perderlo todo por lo visto – mi sonrisa se ensancho con un poco de maldad en la mirada – estas bien tonta! – me deje caer sobre ella molestándola un poco peor sin cargar del todo mi peso en su menudo cuerpo, besuqueaba su cuello sin dejar marca, iba a concederle solo esa petición a la princesita de cristal – creo que hasta fue un poco antes… Asclepio me mataría si sabe que te traigo al barco y no esta él para vigilar que “todo este bien” – dije burlándome de mi hermano.

Tenía demasiados lazos en el este que debí haber cortado de una esa noche y estaba aquí, ahora enredado en esos hilos que estaban ahorcándome lentamente, haciéndome sangrar hasta el punto del sofoque pero no recordaba un Kaien que hiciera las cosas bien como se deberían, que pensara con claridad y todas esas cosas que una persona normal e inteligente no haría sin duda, bueno yo las estaba haciendo todas y tenía que admitir que no se sentía tan mal, eso de andar sufriendo de amores era de estúpidos dramáticos, el amor se sufría y se disfrutaba tanto como una buena tormenta en el mar o una batalla. No cambiaría quien eran ni las decisiones que tomaba jamás, Tania tan claro todo y disfrutaba tanto cada cosa que no dudaba nunca de los pasos que daba y era por eso que mis enemigos temían, porque impredecible nunca hacia lo que “se debería hacer”. Se podían joder todos.

- Ahhhh me vas a derretir si me sigues babeando con tus besos dulces – era mentira, estaba acostumbrado a otro tipo de mujeres y tratos, por eso ella me había cautivado, era por eso que estaba enamorado, porque era diferente a todas las que ahora habían quedado en el pasado mirando como la niña había logrado algo que ellas no, se había robado lo único que el pirata jamás había querido entregar – no te prometo nada, pero déjame decirte que si querías que tuviese cuidado te enamoraste del equivocado – solté una pequeña risa al final al verla tan frágil debajo mío, estaba realmente luchando por descubrir como funcionaba esto, algo que nunca había echo, era torpe pero testaruda, ya tenía algo en la cabeza y aunque ahora le dijera que mejor le enseñaba a tocar el piano seguro me mataba aquí mismo – cierra los ojos… deja que te guíe a lugares oscuros pero donde puedes ser libre… y cuando estés listas ábrelos de nuevo – me separe solo para quitarme las botas y la camisa mientras veía como ella liberaba las perlas que abandonaron su propósito.

Y bueno ya sabes, haz lo que quieras mientras puedas… porque todo lo que siempre quise eres tú, no llegare al cielo porque no sé... todas las cosas que perdí están perdidas en ti…

Volví a su lado, pero mi cuerpo no ofrecía calidez, la piel era suave como si fuera transparente pero se podían sentir las cicatrices viejas y nuevas de cada una de las batallas, de cada aventura, porque si no dolía no sabía a libertad, era así, lo bueno costaba, pero el truco era no perder de vista el horizonte, porque mientras no lo hiciera la encontraría allí esperándome. Sin dejar de cubrir sus ojos contorne su cuello, sus hombros, sus pequeños pechos… bajaba con cuidado hasta su cintura, arrastrando la tela del vestido hasta que este se perdió en alguna parte de la cabina junto con mi ropa, dejando a la diosa descubierta a los ojos del cazador.

JE JE JE:
Mis labios a diferencia de mi cuerpo quemaban, pero creo que era su piel la que quemaba en realidad, bese su vientre y dibuje un camino de besos hasta detenerme en su pecho, dejando que sintiera con intensidad cada cosa incluso me atreví a morder apenas su pezón antes de lamerlo, deje de cubrir sus ojos para que los abriera cuando estuviese decidida a hacerlo, mi brazo paso por debajo de su cintura para darle seguridad, sin dejar de jugar con sus delicados pechos, mi mano libre busco su muslo, levantándolo lo suficiente para que su pierna descansara en mi cadera y dejar el paso libre a mis dedos – si todavía no estás segura de esto ya es tarde mi amor… - acaricie su virginidad, siempre seguro, sabía lo que hacía por lo que solo deje pasar un solo dedo travieso para acostumbrarla, no iba a lastimarla, ni ser brusco, aunque no se lo había prometido, pero de algo estaba seguro, iba a hacerla gritar y cada parte de este barco recordaría su voz.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -



I'm in love:


"I would tell you about the things they put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush.
"


avatar
Kaien Cross
Sailor

Sailor

Mensajes 447
Dracmas 45
Fecha de inscripción : 22/04/2015
Edad : 18

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Minerva el Mar Jul 31 2018, 15:43

Curiosamente no temía nada del Capitán, lo cual debería ser un terrible problema y una de las peores decisiones de la reina, pero incluso ese ojo de cuervo le parecía tener un curioso encanto que ya comprobó picándoselo hace semanas. Depositó un ultimo beso en el parpado de ese ojo, mientras no solamente desnudaban sus cuerpos, sino también su alma y sentimientos. Aún así, él parecía haber vuelto con esa actitud desafiante y despreocupada. - Shh... Nadie debe saber que ésta es la forma de vencerme... Aunque así pude saber que eres un experto en guardar secretos. -  Se encogió por el beso en su cuello, riéndose.

Era cierto, quizás él estaba acostumbrado a las situaciones tan comprometedoras como la que estaban pasando pero ella no... Literalmente era nueva en éste mundo, desde las experiencias más básicas hasta las más complejas. ¿Por qué había tenido que desear amar con tanta pasión mientras el mundo se desmoronaba alrededor? Aunque todos pensaran que era una niña débil, la realidad es que ella había tomado la decisión de empezar la guerra así como la de enamorarse del imposible Garuda. Y aún así, ese momento era especial, porque sabía que en batalla él al final no dejaría morir su lealtad, como ella tampoco el amor por las personas de todo Pantheon.

- ¡Jajaja! Noo, eres un conejo gordo, pesas. - Se quejó jugando por el peso sobre ella, moviendo las piernas de un lado a otro. Cuando mencionó a Asclepio no pudo evitar una sonrisa nerviosa, al igual, en imaginar lo que Byron haría, probablemente explotando en llamaradas de ira. - Uh... No le digas nada. - Mencionó como una niña que se acaba de dar cuenta las travesuras que está cometiendo; aunque presentía que si el Gran Maestre se enterara... Tampoco la delataría con el Comandante.

Por supuesto que no iba a dejar de darle besos y llenarle de arrumacos aunque dijera que lo quemaba... Esa dicotomía que poseían hacía que las chispas entre ellos quemaran aún más; que la intensidad de los sentimientos fuera como una droga... Que doliera hasta el corazón. Se dejó cubrir los ojos, apretando los labios uno contra otro tratando de disimular el nerviosismo, aunque no era muy buena en eso. Sus dedillos recorrieron al pecho desnudo de su actual amante, sintiéndose algo frío, curiosa de sentir cada una de esas cicatrices... Algún día o quizás más tarde, le pediría que le contara como se había hecho cada una de ellas.

Love:
Al no tener el sentido de la visión se concentró en el del tacto, deleitándose con su piel y calor. Y al mismo tiempo, las caricias del vestido deslizándose por su cuerpo la hizo estremecer, sabiéndose desnuda frente a los ojos de su amor, sonrojándose hasta las orejas. - Mmmp... - Y aunque decía una cosa, sus acciones mostraban otras, encantada con el hecho de que esas manos masculinas y firmes pudieran ser tan tiernas.

Enseguida le siguieron los besos, los que ardían como si fuesen de fuego. Su cuerpo se estremecía con cada contacto y su piel se erizó... Era una sensación completamente nueva y hermosa. No era lujuria ni vulgar, sino de sentimientos encontrados, de caricias suaves; probando sensaciones completamente nuevas e incluso aquella mordida le arrancó un pequeño gemido de sorpresa. ¿Eran normales las mordidas? Como fuere la hacía sentir muy bien.

Se dejó guiar, como una muñeca, colocando su pierna delgada y larga sobre sus caderas. Tragó saliva pesadamente y aunque retiró la mano de sus ojos no los abrió, al igual que ambas manos estaban entre los dos, aún con los dedos recorriendo sus pectorales y las líneas de los músculos remarcados. Se decidió por abrirse completamente a él, abrazándole por el cuello, mordiéndo su labio inferior al momento que tocara su entre pierna, asustándose un poco por lo que hacía, pero dándose cuenta del placer que eso traía.

¿Placer? Sí, definitivamente eso estaba experimentando, algo que nunca había probado. Abrió un ojo y le miró, con ese rostro redondo y apenado. - Me gusta que me digas mi amor. - Susurró, sin poder resistir hacer una mueca de placer cuando sintió el dedo resbalar por su ya húmeda virginidad. - Se siente bien... - No sabía si lo decía para él o para ella misma, buscando calmarse, entre el miedo, la ansiedad, el placer nuevo y la excitación que comenzaba a ser obvia por medio de su respiración agitada y cuerpo vibrante.

Abrázame como si nunca hubieras perdido la paciencia... Dime que me quieres más de lo que me odias todo el tiempo... Y que aún eres mio.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -





Sosténme como si nunca perdieras la paciencia
Dime que me amas más de lo que me odias todo el tiempo
Y que aún eres mio.


Porque te amo:


avatar
Minerva
Comerciante

Comerciante

Mensajes 701
Dracmas 561
Fecha de inscripción : 22/10/2015
Localización : Templo Principal en Grecia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Kaien Cross el Sáb Sep 01 2018, 00:38

Solo ser el pirata… solo obedecer al placer, dejarme llevar sin importarme las consecuencias de mis actos, podía ser “normal” mientras estuviese con ella, al menos mientras la ilusión durara. No necesitaba decirme que aún no me daba una idea de cuánto me amaba, lo sabía, como también sabía que estaba loca, tanto o peor que yo, pero el destino no se elige, aunque quisiésemos engañarnos, ellas ya tenían todo planeado para nosotros, aunque nos pudiésemos burlar de los hilos que nos ataban al final todos terminaban en el mismo lugar, con el filo de sus tijeras, mientras tanto solo quedaba disfrutar lo que nos habia tocado, ignorarlo todo no salvaría a nadie, así que le hice caso por primera vez a la que guiaba mi destino esa noche.

Sonreí de lado al ver que a pesar de haber descubierto sus ojos, esta no los abría, solo detuve mis movimientos porque me distraje viendo su rostro, ni siquiera estaba perdido en su cuerpo o desesperado por arrancarle la virginidad, deseaba detener allí el tiempo y recordarla de esa forma, podríamos vernos tantas veces como quisiese porque podía volar rápido por ella pero el tiempo diría el resto, aunque temía que nos desgastaría el dolor que solo entre ambos nos causaríamos y por primera vez mi corazón se estrujo al pensar que si la mataba allí… si extinguía ahora su llama entonces… podría tenerla por siempre en el barco, podría preservarla y entonces aquel musculo contraído palpito con fuerza cuando ella hablo, trayéndome de nuevo, dejando al demente atrás de nuevo.

+18:
- Que inocente… - dije soltando una pequeña risa – mi amor… - acaricie su cabello, deposite un pequeño beso en sus labios y con cuidado las caricias bajaran con pasos veloces de nuevo hasta su entrada, pero no fueron mis dedos los que se entretuvieron allí sino mi lengua, lamí cada parte de su intimidad, dibujando círculos con la punta, no necesitaba lubricarla, ella sola parecía agitada y excitada, mojándose lo suficiente como para que entrara, una invitación sutil, una pura e inocente reacción del cuerpo de la mujer hacia el hombre – ya te lo había dicho… que te dolerá, pero debes aguantar un poco, después te gustara, lo prometo, palabra de pirata – bese su vientre antes de acomodarme entre sus piernas.

Yo también estaba lo suficientemente excitado por su culpa como para no necesitar más estimulación, apoye mis manos a los lados de sus hombros para poder ver cada uno de sus gestos al rozar la punta de mi miembro con su entrada. Me metí cual amante lo hacía por las noches en el cuarto de su dama, despacio y cauteloso para que no lo escucharan, me detuve solo cuando sentí aquella fina pared que separaba a la niña de la mujer que esperaba del otro lado. No me moví, al contrario hice algo que tal vez desviara el dolor a otra zona, mordí su hombro con algo de fuerza dejándole marcas al mismo tiempo que con un poco de fuerza tomaba su virginidad. Espere a que ella se acostumbrara un poco a lo que sentía ahora para comenzar a moverme con cuidado, regalando apenas pequeñas embestidas, haciendo que nuestras pieles se rozaran tímidas al principio.

rasguña o muerde si te duele eso hará que te sientas un poco más liberada – en realidad ese tipo de cosas no ayudaban a que no sintiera dolor sino que estimulaban por alguna razón al erotismo entre la pareja, haciendo que todo el acto fuese un poco más salvaje y placentero. La tome de las caderas incorporándome un poco para entrar con un poco más de brusquedad con cada embestida, mis músculos se tensaban, era demasiado deliciosa la sensación que provocaban sus estrechas y cálidas paredes.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -



I'm in love:


"I would tell you about the things they put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush.
"


avatar
Kaien Cross
Sailor

Sailor

Mensajes 447
Dracmas 45
Fecha de inscripción : 22/04/2015
Edad : 18

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Minerva el Mar Sep 11 2018, 00:34

No pudo evitar sonreír cuando la llamó "mi amor" una vez más. Era una especie de satisfacción saber que podría ser el "amor" de alguien como Kaien Cross, de un alma tan oscura e impaciente... Y sabía que sus palabras eran verdad ya que había sostenido entre sus manos el peso de su corazón. Una muestra de su confianza, la cual nunca iba a traicionar... Nunca.

Love:
Y por eso respondía cada pequeño beso con otro a la par que su piel se estremecía y no fue menor cuando lo vio descender hasta su intimidad, ruborizándose de tenerlo en una zona como esa... Apretó los ojos mientras la lengua recorría la zona y la hacía retorcerse suavemente en las experiencias nuevas y vibrantes. Sentía que se iba a derretir tan solo de sentirlo entre sus piernas.

- ¡Um! - Gimió suavemente y luego le miró, escuchando lo que decía. - Las personas normales no confiarían en la palabra de un pirata... - Dijo con una suave risa, aunque ésta desapareció poco a poco al ver como se acomodaba, listo para comenzar. Tragó saliva pesadamente mientras veía entre impresionada y asustada lo que él tenía para ofrecerle. Jamás había visto un miembro masculino y simplemente no pudo evitar una expresión de sorpresa.

- E-espera... Eso... - Pero no había tiempo para cuestionamientos ni dudas. Él era seguro y de alguna forma transmitía ese sentimiento a la jovencita; el simple hecho de sentirlo en su entrada la hizo gemir bajito pero le miró con sus ojos castaños, buscando conectar su mirada. A pesar de la situación no pudo evitar mirarle con un profundo amor y cariño... Extendió ambas manos para tomar sus mejillas y acariciarlas. - Te amo...

Apretó los ojos cuando empujó a sus interiores hasta toparse con el himen. Su cuerpo tembló y buscó la forma de aferrarse a él, apretando sus hombros. Sin embargo, no sabía que "lo peor" aún no pasaba... De pronto le mordió el hombro, dejando marcas de dientes en su piel suave y tersa, enrojeciendo la zona. - ¡Aghn! - Desvió el rostro al momento que también sentía aquél dolor en la entre pierna al reventarse su himen. Su mandíbula se tensó al tiempo que lo abrazaba con fuerza, atrayendolo a ella. Dolía, además de la breve sensación de la sangre brotar.

- Mi-i cielo... - Su cuerpo temblaba mientras se sentía llena de él. No era tan fácil acostumbrarse a lo que invadía su cuerpo, especialmente con ese tamaño, pero resistía lo mejor que podía en esos momentos que fueron horas para Minerva. Sin embargo cuando se separó y comenzó a moverse con más ímpetu le miró totalmente sonrojada, ya agitada por el esfuerzo. Se relamió los labios, comenzando a gemir a cada momento que entraba hasta su fondo sin problemas... Ni siquiera le importaba hacer demasiado ruido.

No dudó cuando él le dio el permiso de ser algo más tosca. Por naturaleza no era así, pero en esos momentos no tenía la posición de dudar de lo que él decía. Si eso iba a ayudarla no lo dudó. Las manos que se sostenían en los hombros de su amante se crisparon hasta clavar sus uñas largas en la piel, sin tener ni una pizca de cuidado. Su mente se estaba nublando entre más tiempo pasaba, perdida en el éxtasis del momento. - ¡Nghn! Si-siento que... me vas a romper... Kai, me voy a derretir. - Exclamó relamiéndose, curvando la espalda, acariciando sus muslos contra las caderas de su querido.

Se jaló con ambas manos para levantarse un poco y alcanzar sus labios. Sin embargo no fue un beso lo que depositó ahí sino que mordió su labio inferior con fuerza, con tanta que incluso le supo a sangre. Comenzó a lamer la herida como si quisiese aliviar el dolor, pero sus uñas seguían probando la carne de sus hombros, descendiendo por la espalda hasta sus costados, sin retener las ansias que tenía de lastimarle, buscando hacerlo sentir lo que ella experimentaba estos momentos. - Mmf... - Buscó el labio superior ahora para volver a morder, prendándose de él. Cada vez estaba más húmeda y ya no era tan difícil para él entrar.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -





Sosténme como si nunca perdieras la paciencia
Dime que me amas más de lo que me odias todo el tiempo
Y que aún eres mio.


Porque te amo:


avatar
Minerva
Comerciante

Comerciante

Mensajes 701
Dracmas 561
Fecha de inscripción : 22/10/2015
Localización : Templo Principal en Grecia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lecciones de Piratas (+18)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.